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Dia 39 - Caos

A veces confundimos al grupo con el lugar a depositar nuestras frustraciones. Y no lo es.
La idea es conseguir técnicas, estrategias para lograr el objetivo de una vida saludable.

Todos llegamos con enojos por caídas, alegrías por descensos y no caemos en la cuenta del otro, no lo vemos y menos lo escuchamos.

El grupo tiene vida propia y logramos ignorarlo.

Alguien sabio dijo “venimos a descargar nuestra mochila pensando que lo importante es llevárnosla vacía, cuando lo verdaderamente importante es llevárnosla llena de la experiencia que tomamos de los otros”.

Escuchar, validar, respetar y asumir que no todos somos iguales. Esa es una buena manera de volver a empezar y una buena manera de vernos a nosotros mismos para sanar.

Dia 34 - Volver


Volví al ruedo.
Me levante esta mañana mucho mejor, ya que por lo menos no bostezo todo el tiempo ni la panza es un volcán a punto de estallar.
La primera cosa que pensé mientras desayunaba fue en la conversación mantenida con mi hermana “F” días atrás.
F tiene una historia de lucha con su peso que data de 17 años por lo menos. Ella y yo somos las únicas en la familia con esta situación, aunque a ella le llevo un trabajo duro pero exitoso lograr su ansiado bienestar.
Hace poco decidió entrar al mismo programa que yo posterior a darse cuenta que había subido unos kilos de todos los que había bajado. Hoy compartimos lucha y nutricionista.
Fue a su segunda cita y volvió chocha con 3,500 kg en casi un mes!!!
Me sentí feliz de su logro y replantee el mío.
Hasta ahora llevo la lucha contra la fiaca, la desorganización, y los malos hábitos, cuesta arriba, pero la llevo, aunque no empecé con la comida en sí.  A decir verdad me doy cuenta que la primera me cuesta más que la segunda porque es la que se reitera en otros aspectos también.
Tengo que poner más ovario en esto, quiero que en las revisiones el descenso sea más notorio… como dice la nutricionista, un esfuerzo más.
El fin de semana fue un escarmiento, y de que sirven si no aprendemos, no?

Día 22 - Des-escapando


Me escape, y la escapada literal fue un exceso.
Como es lógico en la vida de quien tiene problemas de sobrepeso, me excedí. Puedo acusar a mis emociones confusas, a que intentaba no pensar en nada, a que las locuras de los días anteriores se continuaran, pero la verdad es que me escape de mí.
Tengo dos opciones, me enojo o empiezo de nuevo.
En el enojarme no gano NADA, más que angustias (sabemos a dónde lleva eso así que no es opción) ó hacerme cargo y encaminarme de nuevo. 
Y la segunda opción es la que lleve a cabo.
En el camino a la oficina tome un cuaderno y escribí el registro que no hice en estos 12 días (el miércoles voy a la nutricionista y pidió que no me lo “olvide”). Antes de entrar al trabajo, compre yogures, barritas y lo necesario para no hacerme la tonta.
No quiero quejarme más y a veces me detengo tanto en eso. Tendría que pedir ayuda para manejar la sensación de impotencia que traslado a esta área de mi vida desde otras.
Lo peor es que el viernes tome acciones que me llenaron de orgullo en lo laboral, piedras sorteadas, cambio de paradigmas. Avance un casillero y retrocedí dos. Quisiera encontrar el "por qué" fuera del boicot  que no quiero.
Estoy trabajando, lo veo y eso me tranquiliza. Aunque son días cargados de angustias recurrentes y emociones que no encuentran su lugar.
Pensando en volver al analista? Es una opción.
Necesito ayuda.

Día 20 - Resurgiendo


Como si la vida nos contestara a esas preguntas que nos hacemos en voz alta, ayer  llegue al grupo y como quien no quiere la cosa surgió un tema que tenía que ver con mi “enculada”.
Me hicieron descubrir, ver o mejor dicho recordar lo poco que reconozco mis logros o cuanto los minimizo.
“Cuanto bajaste ya?” alguien me pregunto “Nada, solo 2 kilos y algo” conteste desmereciendo la cantidad. NADAAAA! Leen eso? NADA! dije. Una locura.
2 kilos y algo, 400grs, mantenerme en el mismo peso, nunca cuento esto como logros porque no los siento grandes. Porque pongo expectativas y como no se dan, me enojo. Creo que por que hace años en una semana bajaba 2 kilos, hoy mi cuerpo tendría que hacer lo mismo. Ignoro que después los subía, o que me moría de hambre o que nunca había llegado a 20kg de mas o que ya no tengo 20 años. Minimizo los logros, que son en realidad grandes logros, porque no estoy subiendo.

Hoy releí desde mi primer post y me doy cuenta por qué es tan importante tener por escrito cada emoción, para como dicen por ahí “el peor día de mi vida solo durará 24 horas”.

Ir y venir, buen humor y mal humor, entusiasmo y caídas, son parte de este aprendizaje, lo bueno y por lo cual estoy agradecida es tener ese grupo de gente hermosa que me acompaña desde el escucharme, reírse de mis locuras, un consejo, hasta el mandarme un texto que solo diga “Vení” para que no me aleje del camino.

Acá estoy, y sigo en carrera. 

Gracias a uds también por estar acá!


Día 18 - Piedras sorteadas


Para aquellos que lidiamos con nuestra manera de relacionarnos con la comida, las cuestiones y estados emocionales influyen, y cuanto!
En mi caso es un poco al revés de la mayoría, si estoy triste me olvido de comer. Literal. Pasan horas y no pruebo bocado. Inclusive me ha llegado a doler la panza si llego a comer con esa sensación.
Hoy por temas varios tuve de esos días “blue” y busque manejar este tema de otra forma.
Sabiendo que pasar mucho tiempo sin alimentarme después me convierto en una fiera atraconera busque que aunque sea poco, comer algo. Un par de cucharas del yogurt, una ensalada con medio tomate, media lata de atun y un huevo, un poco de ensalada de frutas. De a poco, pero bien.
No quiero que la comida tape nada, aun cuando ello también signifique dejar de comer, quiero  que cada cosa este en donde debe estar y ocupe su lugar.
Esto  me demuestra que todo es cuestión de practicar el prestar atención y no hacernos los tontos con lo que vemos, nos pasa, sentimos y a cada cosa llamarla por su nombre. Poder decir “estoy triste”, libera y no es necesario “comernos” el sentimiento.
Otra prueba más que logre pasar, me merezco un bonus esta semana.

Día 11 - Piedra


Con el entusiasmo del descenso, fui a comprarme ropa para un evento que tenía.
Una en estos momentos tiene como una amnesia transitoria y una disfuncionalidad en las cantidades y se ve que en algún momento asocie 1.700kg a 20kg y la frustración fue enorme cuando vi que seguía sin entrarme la ropa en los locales.
Enojo, indignación, angustia, no me sé la lista de emociones posibles sino escribiría más, pero dolió, y eso lo tengo clarísimo.
Volví a casa triste, sin ganas ya de asistir a la fiesta, por un momento sintiendo que el esfuerzo por mejorar mi estado no tenia sentido… pero detuve esos pensamientos por un instante (tendría que encontrar la luz que me ilumino para pasar seguido) y pude ver la situación desde otro lugar.
Esta sociedad no está preparada ni pensada para gente con sobrepeso y no lo digo desde el resentimiento, sino de la mera observación.  
No hablo solamente de que la ropa está diseñada para talles inexistentes (sino explíquenme porque para las liquidaciones solo sobran los XXS) y que la gente normal, estándar o con sobrepeso (ni hablar de los obesos) no tiene marcas que acompañen buen gusto y talles (a veces creen que por tener problemas con la comida tenemos mal gusto), hablo de que la persona con kilos de mas no es tenida en cuenta , es discriminada y tantas veces burlada.
Esta sociedad apunta a un modelo de mujer y hombre cuyo porcentaje en la sociedad no supera el 40%!!! Tenemos una población con sobrepeso que cada vez es más grande. Leyes que no reconocen a la obesidad como enfermedad, por ende no le dan el trato que corresponde en salud.
Yo hoy viví la situación de no tener un pantalón para ponerme y tengo el camino iniciado para una vida saludable, pero hay gente que vive muchas más cosas a causa de esta condición, sin soporte,  y no es justo.
Sería brillante que los medios, que ocupan tanto espacio en darle promoción a chicas y chicos con cuerpos increíbles, también colaboren con esta situación, que es cada vez más de todos.
Digo, no?


Día 8 - Registro


Ufa.
Esto de anotar cada vez que como me fastidia. Ya sé, es una forma de tomar conciencia de cómo me alimento y llevar orden en esto de agregar comidas y no acumular hambre, pero no habrá un método más sencillo?
Intento anotarlo inmediatamente después de la comida, aunque a veces se complica con las colacione. Ni te explico si lo dejo para mas tarde… se me olvida a qué hora fue.
Será cuestión de costumbre y así como una vez incorpore el “habito” de no tener la más mínima idea de cómo era mi alimentación o de hacerme la tonta (por que ojo, no lo soy), ahora tendré que generar el hábito de ocuparme por saber qué y cómo me alimento.
Tedioso, pero necesario. Aburrido, pero efectivo.
Habrá que seguir probando.

Día 3 - Hay equipo!!!

Es raro que estar en un programa contra la obesidad, de alguna manera emocione. Pero déjenme explicarles que pasa.

Comprar una revista con la dieta del momento puede ser una novedad y uno la encara diciendo “esta, esta es la ultima que hago, seguro que funciona, mira sino la cantidad de famosas que la hicieron”. BULLSHIT!

Una cae en una y mil dietas de esas, también algún médico famoso que llena sus arcas con la esperanza de una población cada vez más grande de gente que básicamente, se dejo de elegir o tal vez se elige, pero esta lucha, CUESTA.

Y como cuesta! En los lugares de trabajo la gente come sin parar, las reuniones con amigos se hacen comida mediante, las recompensas con más comida, los mimos con otro poco de comida. A veces se siente que cuando uno cuenta que se puso a dieta, mágicamente la comida se multiplica, al igual que las tentaciones.

Estar en un programa, contiene, acompaña, estimula. Somos muchos en una misma lucha y son muchos los que nos apuntalan en cada espacio necesario. Dejas de sentirte sola y nosotros sabemos que sentirnos solos, nos lleva a comer.

Hay equipo! Tengo los números de las especialistas que me van a acompañar. El trabajo duro es solo mío, pero saber que va a haber hinchada, no lo niego, estimula.

Levanto una vez más el tubo y marco el número de mis próximos escalones.

Día 2 - Asumir


Hoy me levante entusiasmada. Tengo medico.
Vendría a ser el primer día del resto de mi vida. Las cosas pasan en su debido momento, no antes, ni después.
En otro momento esto hubiera sido casi un castigo, lo hubiera vivido casi tortuosamente, y sin embargo no lo siento así. Cuál es la diferencia entre las miles de dietas que hice? Que factor distinto hay hoy para sentirme así?

Asumirme

Uno se comporta con la misma coherencia en los distintos aspectos de su vida. El desorden, la exigencia, la intolerancia, la ansiedad se repiten en todas las relaciones y se potencian en la relación con uno mismo.
Yo asumí mi desorden, el de mi vida en general, en mi trabajo, mi escritorio, mi casa, mi cuarto, mis relaciones, mis proyectos y fundamentalmente, conmigo misma y mis sueños.

Agarrar el lápiz y plasmar lo que quiero ayuda a identificarlo y marcar un norte, así, cuándo me sienta perdida (que me voy a sentir) pueda volver a la hoja y recordarme a mi misma por qué lucho.
Hoy me cuesta un poco hacer este ejercicio, porque traigo el vicio de todos estos años de no reconocer el problema, esto de no asumir que nadie va a ordenar mis cosas más que yo, que se dónde debe ir cada una de ellas y cuál es su importancia.
Tomarme un tiempo para conectarme con mis emociones, con mis sueños y cómo quiero vivir esta vida, habla de estar encaminándome. Estamos en la lucha, es hora de no bajar los brazos, sino de dar batalla.

Llego la hora, tengo turno, el médico me llama y doy los segundos pasos a uno de mis sueños.